domingo, 15 de marzo de 2026

PAN DE FLOR

Cuando alguien es educado, afable, bondadoso, de trato fácil, tolerante... alguien en el buen sentido de la palabra bueno, que diría Machado, mi padre decía que ese alguien era "pan de flor".

Hacía mucho que no pasaba por aquí. La última vez fue en 2023 para despedir a mi hermana y, la verdad, en todo este tiempo han pasado tantas cosas que no me lo ha pedido el cuerpo, aunque confieso que me ronda muchas veces por la cabeza igual que volver a reunirnos en algún momento lejos de tanatorios, hospitales o cementerios. Más bien en algún lugar donde podamos brindar por nosotros y por los que se fueron.

Comienzo por recordar a Violeta, Violi, una de las hijas del tío Pío que, según me cuenta Mari Cruz, ha muerto hace unos meses más que centenaria y con su gracia característica intacta. No la he conocido aunque me hubiera gustado. Vaya desde aquí nuestro cariño para su familia.

Creo sinceramente que somos por los que fueron y eso nos conforma de una manera determinada. Las historias familiares que escuchamos desde niños y que no son necesariamente ciertas al pie de la letra sino producto de los recuerdos de cada uno y lo que el tiempo ha ido haciendo con ellas. Este blog nació por eso. He tenido la grandísima suerte de tener un padre "cuentista", en el mejor de los sentidos, que desde siempre nos contó de donde venía él y de donde habían venido sus padres, abuelos y bisabuelos.

Luis nos dejó hace poco más de un año y cualquier cosa que intente decir sobre lo que fue y lo que ha significado su ausencia se quedaría muy corta. Era inabarcable; como inabarcables eran sus recuerdos y vivencias. Gracias a ellos ha tenido una vida longeva, agradecida y optimista a pesar de todas las trabas que se empeñó en ponerle. Tuvo hasta el último momento a su gente alrededor, los que estaban y los que no, porque nunca se olvidó de ellos.

No me había atrevido a despedirle aquí todavía por miedo a no saber hacerlo pero creo que lo merece porque sin él esta ventanita, "Los Carrascosa", no habría existido.

Mi madre no era Carrascosa, sino Vargas Manrique, casi nada. Descendiente de Iván de Vargas como le decía mi padre de manera grandilocuente y muy irónica, como él mismo. A pesar de tan "ilustres antepasados" ha sido una mujer austera y muy en la tierra, lo contrario a él. Esa manera de estar en la vida que hacía que me dijera en alguna ocasión en que le leía algo del blog, le contaba algo del programa de radio o cualquier otra cosa en la que estuviera metido: "hijo, lo haces bien... lo que pasa es que siempre haces cosas que no sirven para nada". Así era. 

Mi madre se ha ido hace menos de dos meses y solo puedo decir que mi vida es otra sin ella. Todavía no lo creo y todos los días pienso en llamarla para contarle y que me cuente. También merece una despedida desde aquí porque nos seguía el rollo y participaba junto a mi padre, mi hermana y yo disfrutando como la primera de las historias y las reuniones. ¡Va por ti, mamá!

Y solo hace tres días que ha muerto Enrique Teso. Enrique ha sido pieza fundamental. Desde siempre había escuchado en casa hablar con mucho cariño de sus padres, Marita y José María. Personas muy unidas a la familia y a la infancia de mi padre. Incluso de él, "Vitaminas", como le llamaba Luis, al que recordaba muy chico haciendo trastadas y experimentos químicos. Desde el primer momento en que le llamó mi hermana para contarle la idea de encontrarnos, reencontrarnos  o conocernos, como era mi caso ya que ni siquiera nos habíamos visto nunca, se mostró encantado y muy colaborador, igual que Mari Cruz, José Antonio, Juan Carlos, Sejo, Ninín, Moreni y algunos más. Aportando  muchísimas fotos, documentos, reliquias e historias familiares.

Durante los años que he tratado a Enrique ha sido más que un placer. He aprendido montones de cosas de este hombre renacentista. Científico, músico, profesor y enorme persona dentro de su pequeña estatura que ha conservado dibujos, documentos, fotografías y, sobre todo, la admiración y el cariño por su familia. Desde aquí un abrazo muy fuerte para Amelia y todos los suyos.

Nada más ¡y nada menos! Espero no haber resultado lacrimógeno. No quisiera. Termino poniendo una fotografía de uno de los primeros días en que coincidimos bastantes Carrascosa. Concretamente del día en que Enrique y yo participamos en una jornada en la Escuela Popular de la Prospe hablando del Hogar Recreativo y Cultural y del Ateneo Politécnico, en 2013.

Pan de flor.







1 comentario:

  1. Gracias, Carlos. Poco que añadir a tus sentidas palabras, qué puedo decir de Marisa y de tus padres, salvo que fue un placer tratarlos en esos encuentros sentidos y llenos de buen humor, todo gracias a esta genial iniciativa del blog de los Carrascosa que tuviste a bien montar. Blog que sigo celebrando y celebraré siempre por la cantidad de imágenes y documentos e información con los que se ha ido llenando para mí deleite y el de mi familia. Para mí es enriquecedor saber de quienes nos precedieron, y siento como una algo bueno y bonito que te diera por hacer estás cosas " que no sirven para nada". Para mí es un tesoro que te agradezco.
    Respecto a Violeta, "Violí", decir que se fue con 103 cumplidos, y que con 102 a mí hermana Pepa y a mí, nos cantó entero el himno del Hogar Recreativo y Cultural. Es
    Y en cuanto a Enrique... Me ha dejado más sola en esta vida, porque tuve la suerte de compartir con él toda mi infancia, y siempre le he sentido como un hermano. Todavía no me creo que no esté.
    Querido Carlos, gracias por este trabajo que sé que haces con todo cariño y respeto a los que se fueron, y que al mencionarlos los hacemos presentes.
    Gracias.
    Un abrazo.
    M. Cruz

    ResponderEliminar